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¡Necesitas nacer de nuevo!

Espejito...Espejito

Yo no soy muy fuerte, pero el poder de Jesús no tiene límites ¡y eso es suficiente para mi!

Una de las mayores ambiciones de cualquier violinista es tocar un violín Stradivarius, meticulosamente creado a mano por Antonio Stradivari. Estos raros y carísimos violines producen un sonido inigualable. Así que puedes imaginar la emoción del aclamado violinista británico Peter Cropper cuando en 1981 la Real Academia de Música de Londres le ofreció un Stradivarius de 258 años para una serie de conciertos. Pero entonces ocurrió lo inimaginable. En el primer concierto, Peter tropezó en el escenario y el mástil del violín se rompió. ¡Una obra maestra de valor incalculable destruida! Después de dudar mucho, Cropper decidió llevar el violín a un maestro artesano para que lo reparara. El artesano era un experto y restauró el violín por completo. Su maravilloso sonido quedó intacto...

 

 

No hay palabras que describan adecuadamente cómo Lizzie se sintió en aquel momento. Encontró un video en YouTube titulado “La mujer más fea del mundo” — ¡y ese video era sobre ella misma y tenía ya más de 4 millones de vistas!— En pocos segundos, la autoestima, que Lizzie había conseguido con mucho esfuerzo, se hizo trizas. Se sintió confundida, destrozada y alterada. Pero en el fondo sabía que no iba a dejar que ese video y esas personas fueran los que definieran lo que ella era.

Lizzie Velásquez nació con una enfermedad genética muy rara, que imposibilita a una persona subir de peso. Lizzie nunca ha pesado más de treinta kilos. Además, nació ciega de su ojo derecho. Sin embargo, eso no impidió que ella encontrara su propósito...

Había una vez una anciana china, que tenía dos grandes vasijas, que colgaban a los extremos de un palo que cargaba encima de sus hombros. Cada día, ella hacía una larga caminata desde el arroyo hasta su casa. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra estaba nueva y perfecta. La que estaba en buen estado, conservaba toda el agua hasta el final del camino, mientras que la vasija rota llegaba solo con la mitad del agua.

¿Todo un fracaso?

Eso sucedió diariamente durante dos años seguidos. La vasija nueva estaba muy orgullosa de sus logros, pues sabía que cumplía perfectamente la tarea para la cual...

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